‘Caminamos con ellos, oremos por ellos’.
Padre Bueno, por medio de tu Hijo Sumo y Eterno Sacerdote.
Te damos gracias por nuestros sacerdotes en México.
Te rogamos que cuides de ellos, cuyas vidas se consumen diariamente en tu servicio, ilumínalos ante los nuevos retos y desafíos en un camino sinodal.
Atiende sus necesidades, retorna a ti aquellos que se han alejado de tu camino, enciende de nuevo el deseo de santidad, especialmente en aquellos que han caído en la tibieza de su vocación.
Impulsados por el Espíritu Santo nos guíen con corazón de pastores, como testigos mensajeros de esperanza y paz.
Danos sacerdotes santos bien formados según el Corazón de Jesús.
Que santa María de Guadalupe, los acompañe siempre’.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

